Qué es Qué cura Casos en que actúa Cómo cura Ventajas
Qué son Historia
Angustia Ansiedad Depresión Estrés Falta de confianza Fobias Insomnio Melancolía Memoria Miedos Migrañas Obsesiones Pánico Sexualidad Tristeza
Consultorio Currículum Vitae Autobiografía personal
 
Síntomas raros | Historia

LA OBSERVACION - HAHNEMANN Y LA HOMEOPATÍA

Los síntomas son el único medio por el cual la enfermedad hace saber qué remedio necesita. Por lo tanto los únicos elementos que pueden determinar la elección del remedio más apropiado son los síntomas.
La enfermedad se da a conocer por muchos síntomas, aunque el enfermo busque desembarazarse con especial urgencia sólo de los más notables, graves o dolorosos.  
Un solo síntoma no es toda la enfermedad

El tratamiento sintomático

La medicina oficial o alopatía atiende y trata de dar alivio a estos síntomas notables; los combate suprimiéndolos uno por uno. En general, la alopatía suprime, cada síntoma con un medicamento antagonista. Son “los remedios anti”, (anti-ácido, anti-álgico, anti-febríl, anti-diarreico, etc. Este método recibe el nombre de tratamiento sintomático. Después de un alivio de corta duración, el mal suele reaparecer, pero más agravado. La observación muestra que en la elección alopática de remedios no se tienen en cuenta todos los síntomas, sino sólo los muy notables.

El tratamiento Homeopático

La Homeopatía reconoce y registra todos los síntomas del enfermo, no sólo los que se muestran, sino los que percibe únicamente quien los sufre. Son síntomas raros los que registra el observador (p.e: una mejilla roja y fría, la otra pálida y caliente), los síntomas de los que el enfermo es consciente (p.e. pulso acelerado) y además aquellos sólo percibidos por el enfermo (pe: una pelota sube por su garganta).

Los síntomas raros son llamativos por su rareza, singulares o extraordinarios, porque no se parecen a ningún otro y peculiares, es decir, propios y característicos de una persona.

Al mismo tiempo pueden ser síntomas rebeldes, o sea aquellos que persisten, que duran en el tiempo pese a que han sido provocados hace muchos años y aunque en su momento la persona no hubiera advertido la importancia del hecho.

También son rebeldes aquellos síntomas que no persistieron, es decir, que hoy no se manifiestan, pero se comprueba que son los que sostienen los síntomas de la enfermedad actual. En esa contribución a sostener los síntomas actuales consiste la rebeldía de estos síntomas.

Por último, la causa de un síntoma extinguido puede haber modificado la personalidad de la persona (alguien antes tranquilo, se volvió inquieto; otro que era alegre, entristeció) o, desde aquel momento, comenzaron los síntomas de la enfermedad que la hacen sufrir (desde entonces ve todo negro, se hizo pesimista). La rebeldía de estos  síntomas consiste en que sostienen la persistencia de esos cambios de carácter.

EL DESCUBRIMIENTO - FREUD  Y EL PSICOANÁLISIS

A fines del siglo XIX, los diagnósticos neurológicos de Freud lo habían hecho internacionalmente famoso. En 1895, este neurólogo vienés se rebeló contra una “medicina” que se ufanaba por emitir excelentes diagnósticos sólo para comprobar la exactitud de ellos en la mesa de autopsias. Freud clamaba por una medicina que ayudara a esos enfermos, que los curara antes de sus autopsias.

Este neurólogo advirtió que a esos seres se los había rechazado del hospital sólo porque sus síntomas no encuadraban en ninguna enfermedad conocida. En muchos de estos enfermos Freud había comprobado parálisis y sensaciones que se rebelaban a ajustarse al trayecto de nervios como hubiera correspondido. Esas paresias y parestesias aún hoy contradicen las leyes de conducción nerviosa. Aquellos síntomas eran considerados fantasiosos o productos de invenciones de los enfermos.

Cosa singular, Freud se sorprendió al ver que los enfermos no recordaban las causas de esos síntomas, pero ellas seguían existiendo a través del tiempo, como problemas no resueltos, en un lugar del aparato psíquico de estas personas.  Como éstas “no tenían consciencia” de la existencia de tales conflictos, Freud llamó a ese lugar, Inconsciente. Desde allí los conflictos psíquicos se dan a conocer como síntomas psíquicos o somáticos. Freud creó el Psicoanálisis como tratamiento para estos y otros síntomas raros.

 

LA CONFIRMACION - SELYE Y EL ESTRÉS

Alrededor de la década del 50, Hans Selye, el endocrinólogo que creó el concepto de estrés, investigó los síntomas que presentaban los enfermos mucho antes de que apareciera la enfermedad que estaban incubando. Ya siendo estudiante de medicina, a Selye le había llamado la atención que sus maestros no tuvieran en cuenta a ciertos síntomas presentes en los enfermos. Esos maestros le contestaron que eran síntomasque no servían para diagnosticar una enferme­dad. Aunque esos enfermos se sientan mal y sufran, para la alopatía, “todavía no están enfermos”. Todavía hoy dicen que ellos presentan “síntomas rarísimos”.

Sin embargo, con esos síntomas tan raros Selye formuló para la alopatía su “Síndrome de estar enfermo”. Con esta nueva entidad Selye elaboró su noción de "estrés" que permite estudiar, “la tensión en la vida” (título de su primer libro sobre el estrés).

Así el alópata Selye, al tomar en cuenta los síntomas raros corroboró los adelantos de Hahnemann y Freud sobre la acción recíproca entre lo psíquico y lo somático y sobre su función de adelantar el advenimiento de una enfermedad a través de síntomas psíquicos. El alópata Selye reivindicó los síntomas raros en los que pone especial interés la Psicomeopatía.